Prepara una lista de control
Usa la ficha técnica o el inventario recibido como punto de partida. Registra nombre, cantidad esperada, cantidad disponible, fecha visible, estado del empaque y observaciones. Si un dato no puede leerse, el insumo debe quedar marcado para evaluación.
Revisa uno por uno
- Comprueba que el nombre coincida con el inventario.
- Busca la fecha de vencimiento en el envase primario o empaque.
- Verifica que el lote y la impresión sean legibles.
- Separa productos abiertos, húmedos, rotos o contaminados.
- Cuenta lo utilizado y registra faltantes.
Ordena por prioridad
Agrupa primero lo vencido o dañado, después lo que vencerá antes de la siguiente revisión y finalmente lo que conserva un margen suficiente. Esta clasificación permite planificar la compra sin mezclar urgencias con reposiciones programadas.
Define una frecuencia realista
La frecuencia depende del uso, el entorno y la rotación. También conviene revisar después de una atención, un traslado, exposición a humedad o cualquier situación que pueda afectar el contenido. Asigna una persona responsable y deja constancia de la fecha.
Qué no debes hacer
No cubras fechas ilegibles con etiquetas propias, no devuelvas un producto usado al botiquín sin revisar su empaque y no esperes a que todos los insumos caduquen juntos. La trazabilidad se pierde cuando se mezclan lotes sin registrar.
Continúa con la reposición
Consulta nuestra guía sobre cuándo reponer los productos de un botiquín o revisa los botiquines de primeros auxilios disponibles.